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| Carlos Eduardo Enriquez Maya |
EL CONSERVATISMO Y LA LUCHA CONTRA LA POBREZA
Los legisladores conservadores han logrado plasmar
en leyes e instituciones las principales propuestas programáticas de su
partido. Han cumplido con el enunciado “Concretar lo Social”, lanzado por la
Academia del Pensamiento ocho años atrás, en un llamado a superar la retórica
populista y encontrar soluciones puntuales a los problemas acuciantes de la
ciudadanía. En ese sentido el Partido Conservador ha insistido en combinación
de enfoques que constituyen un formidable planteamiento para superar la pobreza.
En primer lugar, se destaca el crecimiento del
Programa Familias en Acción, que hoy atiende a casi 2.5 millones de familias y
que en su cuarta etapa se ha extendido a los jóvenes bachilleres, brindándoles
oportunidades de educación y empleo. “Ese programa de subsidios
condicionados merece replicarse en otros continentes”, dijo la Asamblea del BID
el año pasado.
En segundo lugar, La Banca de las Oportunidades ha
impulsado en Colombia la revolución del microcrédito con más de 5
billones de pesos colocados. Hoy, los Corresponsales no Bancarios cubren
la totalidad de los municipios colombianos. Así mismo, en lo que podríamos
llamar una segunda etapa, este programa se dedicará específicamente a combatir
la pobreza extrema con planes que respondan a las necesidades de las personas
vulnerables. Además, el Senador Cepeda ha presentado un Proyecto de Ley que
obliga a los establecimientos bancarios a “destinar un porcentaje de su
presupuesto de colocación para microcréditos”. El Proyecto, que fue incluido en
la agenda legislativa de la Unidad Nacional, asegura que el crédito llegue a
los estratos 1,2,3, y es un decisivo empuje a la Banca de Oportunidades.
Concreta, el dinámico Presidente del Conservatismo, el postulado de nuestro
programa, según el cual “el microcrédito es un nuevo derecho humano”.
Finalmente, en la estrategia contra la pobreza del
Partido Conservador, uno de los ejes esenciales ha sido el de “Establecer
sistemas legales y administrativos que agilicen el reconocimiento de la
propiedad inmobiliaria de pequeñas propiedades de compatriotas injustamente
afectadas por problemas de ausencia y falsa titulación y por tanto colocadas
por fuera del comercio”.
Estos planteamientos dieron lugar a la Ley1561 de
2012, cuyo autor, el Senador Enríquez Maya, la sintetiza así:
1. “….
propone una solución adecuada para reconocer los derechos del poseedor material
de bienes inmuebles, urbanos y rurales, y de esta forma sanear los títulos que
conllevan la llamada falsa tradición…”
2. Se
articula en el programa de formalización de la propiedad rural que lidera el
ministro Juan Camilo Restrepo.
3. Desarrolla
los principios que rigen el proceso público, oral, ágil, garantista, con
respeto de los derechos de terceras personas.
4. Hace
efectivo el propósito de democratizar la propiedad en el estado colombiano.
Realmente, Enríquez Maya ha dotado al Estado
colombiano de un instrumento eficaz que facilita el reconocimiento de la
pequeña propiedad. Fue obtenido con inteligencia, luego de varios años de
perseverancia en el Congreso colombiano.http://soyconsernador.blogspot.com/